¿Qué es el #BioHacking?

El biohacking comprende la gestión de la propia biología utilizando una serie de técnicas médicas, nutricionales y electrónicas con objeto de ampliar las capacidades físicas y mentales del sujeto. 

Biohacking = biología + hacking 

Estas dos palabras resumen una nueva práctica científica en la que los que forman parte de ella convierten sus organismos en auténticos laboratorios de andar por casa. El objetivo de este movimiento es ampliar las capacidades del ser humano, físicas y mentales, partiendo de la base de que el organismo es una máquina simple que, por supuesto, puede mejorarse.

Los orígenes del biohacking

Esta ciencia ciudadana nació hace más de diez años en EEUU. La investigadora Meredith Patterson es la autora del Manifiesto del Biohacking. Un biohacker, aplicado en el estilo de vida actual, quiere optimizar su vida con el objetivo de sentirse cada día mejor aprovechándose de la ciencia. Este movimiento busca obtener una maximización de resultados en un menor tiempo posible, no sólo en el culto al cuerpo, sino en la movilidad y espíritu.

Grasas y ayuno cómo fuente de energía 

La simplificación de técnicas relacionadas con la biología molecular y el acceso al conocimiento nos han motivado a desarrollar una fórmula científica que permite usar la grasa como combustible mientras preserva el tejido muscular y regula el apetito. Se trata de un aceite mct (triglicérido de cadena media) denominado #LifeFuelBioHack, compuesto por un ácido graso saturado de ocho carbonos, C8, el que genera más cantidad de energía y la más eficiente. El ácido caprílico C8 es el ácido graso de cadena media de mayor calidad, y al consumirlo en ayunas y sin azúcares entras en estado de cetosis nutricional de manera acelerada. 

Al obtener la energía de la grasa en vez de la glucosa tu metabolismo pasa de ser glucolítico a ser lipolítico y a atacar directamente los depósitos de grasa. Además, nuestro LIFE FUEL regula la presión sanguínea, previene enfermedades neuronales y el fortalece el sistema inmunológico. A nivel mental y cognitivo, favorece la atención, la alerta y la memoria, induciendo al consumidor a un estado de flujo de la energía duradero y estable